26 ago. 2016

Peluquería canina


Hace ya años un autor destacado del ámbito poético me comentaba que en ocasiones los poetas cuando son jóvenes y publican su primer libro tienden a intentar demostrar en ese puñado de páginas que se les otorga todo lo que saben y son capaces de hacer. Cuando uno se termina Peluquería canina de Enrique García Bolaños esa es la sensación. Digo cuando uno se lo termina, y lo lee con la perspectiva contemporánea, en el que suele buscarse un libro de poemas homogéneo y compactado. Pero mientras se está en su lectura, mientras se pasan las páginas de esta obra uno pasa un rato la mar de entretenido, disfrutando de muchísimos aciertos y comprobando que algo interesante se atisba en el futuro de este autor recién bautizado en el engranaje editorial (bautizo doble, porque con él también se abre al mundo el sello Versátiles Editorial, a quien también habrá que seguir la pista).

Una treintena de textos en los que García Bolaños demuestra que no le tiene miedo a nada, que el siglo XXI está ahí para algo, que el grito y el susurro son compatibles, así como el verso y la prosa (al fin y al cabo el whisky es whisky sea cual sea el soporte, y hay días para vasos y días para petacas), y que los referentes socioculturales están para ser manoseados.
Así que pasen y lean a este químico de la lírica, por lo que demuestra y por lo que le queda.


3 jun. 2016

Historia de Adonáis, Carmelo Guillén Acosta

Reconozco que me hice con este volumen en cuanto me enteré de su existencia. La colección de poesía Adonáis pasa por ser una de las más longevas de nuestro país, que siempre me han gustado por lo grandioso de su sencillez estética y la nómina que recopila. Y este recorrido por su historia pasa por ser un relato entretenido, fácil de leer, pero que quizás pasa rápido por muchos momentos, aunque hay otros en los que Guillén Acosta se detiene para sacarle el mayor jugo.
La historia que se plantea va muy ligada a la historia del Premio Adonáis, pues queda claro que es el hilo conductor de la colección, a la repercusión de cierta nómina de autores, y especialmente vinculada a los tres editores responsables de la colección de poesía, y a sus tres etapas correspondientes: José Luis Cano (1943-1963), Luis Jiménez Martos (1963-2003), y Carmelo Guillén Acosta (2003-actualidad).

Pasamos desde los inicios, la fundación de la colección -vinculada a la Editorial Hispánica- y del premio, de anécdotas como los tres ganadores de la primera edición del certamen por desacuerdo en el propio jurado -siendo laureados al alimón Vicente Gaos, José Suárez Carreño y Alfonso Moreno-, o el paso en 1946 a Ediciones Rialp. Quedando reflejadas algunos hechos "extraños", como el no galardón a Blas de Otero con la obra Ángel fieramente humano, o el «affaire Juana García Noreña» (p. 36), cuando se premia en 1950 a una poeta desconocida y de la que poco más se sabría después en medio de suposiciones de ser una suplantación del autor, y miembro del jurado, José García Nieto.
En la primera etapa se centra en esos pasas fundacionales y en la impronta de la nómina que integra Adonáis en esas primeras décadas, con nombres como Claudio Rodríguez, Victoriano Crémer, Vicente Núñez, Ricardo Molina, Pablo García Baena, José Hierro, Francisco Brines, Caballero Bonald, Ángel González, José Agustín Goytisolo,... En lo que viene a ser un refrendo de la impronta de esta colección en un entorno de postguerra, y señalando una peostura de independencia frente al perfil político del momento. Y es innegable que la nómina apabulla, y que para muchos autores supuso la apertura del mundo editorial y literario.

El segundo de los bloques del volumen parece desprender un reconocimiento del trabajo de Jiménez Martos, pero dando a entender que la línea ya estaba trazada y que los siguientes números de la colección Adonáis vinieron "rodados", con afirmaciones como ésta: «a Jiménez Martos se le ha achacado que no supo mantener el tono visionario de su antecesor». Y es posible que el resplandor de otro tiempo de la colección se viera algo tapado por la irrupción entre 1968 y 1976 de otros tres sellos editoriales que suponen compartir la tarta poética del momento: Visor, Hiperión y Pre-Textos. Aún así la nómina de autores sigue siendo irreprochable, dando cobijo a autores de los 60 y 70 -aupando a los novísimos- de la talla de Joaquín Benito de Lucas, Antonio Colinas, Miguel d´Ors, Eloy Sánchez Rosillo, Clara Janés. La década de los 80 empieza galardonando a Blanca Andreu y a su poemario De una niña de provincias que vino a vivir en un Chagall y acoge la irrupción de la poesía de la experiencia con el premio a un jovencísimo Luis García Montero por su Jardín extranjero. Sucesivamente se suman nuevos nombres, algunos ya fundamentales en nuestro panorama literario como Amalia Iglesias, Ana Merino, Eduardo Moga o José Luis Rey, y nuevos pretendientes como Joaquín Pérez Azaústre, José Antonio Gómez-Coronado o Adrián González da Costa.

Del tercer bloque presenta la complicación de que el autor es juez y parte, y la distancia que guarda en los dos bloques anteriores da paso a un comentario en primera persona de los hechos, con anécdotas e impresiones personales. A este lector lo que más le ha llamado la atención son los juicios de valor que realiza en esta parte del libro, comenzando por cierto desmerecimiento de su predecesor en la colección Adonáis, señalando que «en los tiempos de Jiménez Martos creo que, aunque lo hizo muy bien con vientos contrarios en muchos momentos, se excedió editando poemarios de compromisos que no estaban al nivel que, me parece, exige la colección» (p. 70), crítica que no es aislada, pues ya anteriormente había deslizado la siguiente afirmación: «los últimos diez años de la vida de Jiménez Martos al frente de la colección no van a llamar prácticamente la atención» (p. 64). Igualmente me parece sorprendente la alabanza a los autores del sevillano grupo Númenor y por el núcleo albaceteño, no por lo que lo desmerezcan, sino por la apuesta tan firme que realiza por estos escritores dejando de lado a tantos otros.
Obviamente, debido a la cercanía y la falta de recorrido de muchos de los autores vinculados al premio en el siglo XXI, Guillén Acosta reduce la nómina de autores de este período, a la espera de que el tiempo ponga cada uno en su sitio, aunque sí hay nombres que resuenan como Javier Vela, Vanessa Pérez-Sauquillo o Rubén Martín -por contar todos ellos con varios reconocimientos que respaldan su trayectoria-.
A este respecto, quizás se eche en falta una reflexión más profunda, por el entorno en el que se mueve, sobre los últimos derroteros de la poesía española, así como sumar nombres de otros autores de la colección, incluso premiados, que hoy en día sí que parece que merecen ser mencionados, como Ana Isabel Conejo, Raquel Lanseros, Diego Vaya, Verónica Aranda o Martha Asunción Alonso, por citar algunos.

El libro, tras el repaso por la historia de la colección Adonáis, se cierra con tres apéndices (Bibliografía conmemorativa sobre la colección Adonáis; Bibliografía selecta complementaria sobre Adonáis; y Otras referencias bibliográficas), que vienen a complementar y apoyar ciertos de los aspectos expuestos en el recorrido que traza la obra.

Referencia del título: Guillén Acosta, C. (2016). Historia de Adonáis. La colección de poesía. Madrid: Ediciones Rialp.

29 jun. 2015

Hermanos de nadie, y otros azares con Iván Onia

No lo oculto: afinidad estética y afinidad por su persona. Ahora que los azares han hecho que conociera a Sara Castelar, responsable de Karima Editora, y ésta me enviase Hermanos de nadie, afronto con interés este recorrido. Aquí os dejo algunas anotaciones.


# La primera impresión. Gran sentido del ritmo. Los poemas se comportan como himnos/oraciones (espacios de lo compartido).

# Lo cotidiano hecho fortaleza en la palabra. Onia quiere que indaguemos en el poema, que nos dejemos llevar por su corriente. Por eso no da pistas, de ahí que cuando quiere titular un poema lo ponga al final, buscando la verdad adánica. Descubriendo el paraíso verbal sin ideas preconcebidas.

# Poemas largos. Breves. Poemas en prosa. No tiene que demostrarle nada a nadie. Hace lo que le atrae.

# Releer poemas escuchados en Chichimeca Lab, como el que habla de una pluma Parker, de un gato, para "contemplar al universo romper sus poleas en el vértice de dos azares que se encuentran".

# "Somos los funcionarios de la tribu", leo esto y algo se detiene.

# Las distintas partes del libro se delimitan no por títulos, sino por citas de autores: J. Hierro, Umbral,... Aunque en el índice sí se cita por títulos , y responden a versos destacados en la lectura en MAYÚSCULAS.

# Fuerza de los poemas en prosa.

# La naturaleza está muy presente, especialmente en la sección "Animal clandestino y propio".

# La obra marca un completo itinerario de lecturas, de referencias a través de las citas.

# Y la sorpresa llega. Con otra propuesta, con "Las vidas posibles". Una reflexión sobre la otredad. Los "yoes" y los "no yo" -"puedo ver lo que aún no he sido"-.

# Poema ecológico, cierra el libro, proviene de su participación en Moguer en el Encuentro de Verdes Escritores y Escritoras, otra filia compartida.


Cierro Hermanos de nadie tras varios días de lectura. Son poemas a degustar en buenos sorbos. Atentos, Iván Onia ya ha dicho, y aún le queda por contar. Aún le quedan muchos azares literarios. Y si no vean las espaldas con las que se ha encontrado su anterior libro, Galería de mundo y olvido (Ediciones En Huida, 2013), con la intervención que ha hecho Mirian Picón Ruiz, en espacios y cuerpos.



16 jun. 2015

Christopher Lee y Don Quijote

Seguramente muchos conocerán la faceta interpretativa de Christopher Lee, con personajes como Drácula, Rasputín, Fu Manchú, o más recientemente Saruman, en la versión cinematográfica de las novelas de Tolkien.
Sospecho que es menos destacada su faceta como cantante, algo más anecdótico ciertamente, pero sorprendente, al ser un nonagenario dedicado al heavy metal. Y desde esta rama musical en 2014 quiso rendir homenaje nada más y nada menos que a Don Quijote, con el trabajo Metal Knight.
Algo que descubrí por casualidad escuchando Radio 3 (¡qué necesarias las radios no comerciales!), en uno más de los homenajes tras la muerte del actor británico.

Bueno, pues he aquí un recuerdo a Christopher Lee y a Don Quijote (#Quijote2015).


3 may. 2015

Chichimeca Lab

Pues ya está. Ya el lunes comienza esta hermosa aventura. Un experimento en toda regla.

23 ene. 2015

Además del llanto + Salida de emergencia


Este viernes hay una cita bien recomendable en Sevilla, con la presentación de los últimos poemarios de Manuel Moya y Enrique Zumalabe. Será a las 19:00 h. en la librería Un gato en bicicleta, singularmente gratuito, y ya quien quiera quedarse físicamente con los veros que pase por caja y se lleve los libros. Si al menú le faltaba algo, el acto va a estar conducido por el amigo Diego Vaya (persigan también sus palabras allá donde las encuentren).

A modo de proemio, os dejo los renglones que escribí para la presentación de Además del llanto, de Enrique Zumalabe, en la Biblioteca Pública de Huelva, por si os animan en algo:


Además del llanto, notas de preaviso

Estimado lector, estimado oyente, se dispone usted a contemplar una obra del que “ha estado”. Que tiene mucho de caminar hoy habiendo mirado atrás. El llanto ha tenido su momento, ha dibujado una orografía, pero queda todo lo demás. Y lo demás son poemas que arrojan luz, donde el gris es un paso intermedio conjugado con un gusto dulce por unir palabras. El adjetivo tiene sentido. Y la poesía está en los hechos y en las palabras, algo que no es casual, que no es fácil, aunque lo finjamos. Disfruten del ritmo, de la sonoridad, del endecasílabo y sus secuaces.

Y también sorpréndanse, pues a la evolución lógica y ascendente del verso, se le suma la sorpresa, y el poema se convierte en esa llama doble que citaba Octavio Paz, amor y erotismo, en Erótica (la 4ª parte del libro).

Además del llanto es un imperio de recuerdos, de amistades, de cicatrices y de lecturas. Pero sobre todo es la necesaria, la justa confirmación de un poeta. Amigo Enrique, hacía muchas páginas que no disfrutaba tanto de la poesía, en el gusto de beberla a sorbos cortos, encontrando todos esos matices que guardan las buenas cosechas.

Así, que estimado lector, estimado oyente, recojo una cita del libro y a través de Borges os invito a sumergiros en estos poemas porque “te aguarda incorruptible tu tesoro”.

21 may. 2014

Memoria Extraíble en la Biblioteca (Huelva) y en la Feria del Libro de Sevilla

Próxima cita, el jueves 22 a las 20:00 h., presentado por la Prof. Dra. Margarita García Candeira. No sé si pasaré el examen de mi propio libro, pero lo intentaremos!!


Y el viernes tomamos tierras sevillanas. Estaré en la caseta de Ediciones En Huida, en la Feria del Libro de Sevilla. Será una lectura a partir de las 19:00 h., y con la compañía de Adriana Schlitter.



¡Os espero!