14 ago. 2017

Hijo, Raúl Quinto

Hijo es un libro en el que sumergirse, de principio a fin. Con mucho de líquido amniótico, de cordón umbilical y de tinta. Es una confesión, o no, o mucho más que eso. Es una construcción en torno a un momento único, genético: la vida hecha hijo. Un conjunto de textos que manifiestan la mentira del signo lingüístico cuando se topa con ciertas realidades. "Este libro quiere ser eso./Decir eso./ Pero es un libro" (p. 62).
Más que una reseña del libro de Raúl Quinto, que inaugura la colección de prosa de La Bella Varsovia (leamos bien: prosa, no narrativa), aquí dispongo una serie de anotaciones y destacados, pues no creo que sea un libro de puntos cardinales ["entierra la brújula" (p. 18)]:


# Hay palabras que retumban: literatura, mundo, eco, propósito, Hijo.

# "sus ojos cerrados abrieron los míos para siempre. Y vi por primera vez" (p. 15).

# "toma de conciencia sin grieta del tiempo" (p. 15).

# Genealogía. "La sangre es tiempo y distancia, memoria sorda" (p. 21). "Mi hijo nació cansado porque venía caminando desde el principio de los tiempos" (p. 29).

# Desdoble de la creación. Doble realidad: vida y literatura. "La literatura tiene filo (...) no se puede coger de cualquier manera sin cortarte". Hay que ser consciente de las dos realidades porque "la palabra escrita asienta la realidad y le da peso y hambre de más realidad" (pg. 19).

# Un desarme, una rendición.

# "Por eso el meconio es negro, porque es la digestión de la larga noche de los ancestros" (p. 23).

# "Una nación es un territorio mental delimitado por sinrazones. Una construcción emocional. Una caja vacía" (p. 25). La patria como una ficción ligada a la familia, a las raíces, a la sangre.

# "La memoria es un quiste del lenguaje" (p. 28). "Cada frase que escribo tiembla y palpa las paredes del lenguaje" (p. 19).

# Imágenes, metáforas, juegos de palabras. HIBRIDACIÓN. Es lo que sucede cuando pones la prosa en manos de un poeta.

# En la página 30 menciona al Dr. Manhattan de Watchmen, y nos acordamos de La piel del vigilante.

# Reflexiones sobre el nacimiento, sobre el origen.

# "Estoy hilando" (p. 38), escribe para "hacer pie en el abismo" (p. 36), como fórmula para "conjurar lo invisible dándole forma" (p. 36). Es un modo de proximidad, de comprensión.

# Raúl Quinto dice: "Está aquí, respirando y dibujando señales en los mapas del aire con la brevedad de sus dos pies" (p. 39). José Martí decía: "dos pies que caben en solo un beso".

# Buda, Atenea, Zeus | Odín, Tezcatlipoca, Dios | Ilitía, Pitágoras | Lucia Hardy | Cuvier y Lamarck | Melissa Wilson

# Quinto Señala que hay una separación entre literatura y vida, pero quizás ocurra como en la teoría celular que menciona, donde las células del feto pueblan el cuerpo, y tras el parto se integran en ella, creando un vínculo. Quizás así autor y libro: parido, pero intracelular a la postre. "que la tinta es otra forma de la sangre" (p. 58).

El libro tiene un detonante, el nacimiento de un hijo -como dijera Lope de Vega, "quien lo probó lo sabe"-, pero la verbalización, las reflexiones, el punto de vista, es de Raúl Quinto. Si quieren más, pasen y lean Hijo.

13 ago. 2017

Princesa Leia, Begoña M. Rueda


Begoña M. Rueda está abriéndose hueco en el panorama literario a base de buenos versos y saber muy bien dónde juega sus bazas. Premio a premio: Premio poesía Universidad de Jaén 2015, Premio de Poesía Luis Cernuda, y el II Premio de poesía joven "Antonio Colinas". Este último referenciado, que no cronológicamente, es el que ha hecho que en las librerías podamos hacernos con un ejemplar de Princesa Leia, la obra galardonada y publicada por Ediciones de La Isla de Siltolá.

El libro se divide en 4 partes, o 3 partes más una coda. Pues "Encuentros en la primera fase", "Encuentros en la segunda fase" y "Encuentros en la tercera fase", se componen de un buen ramillete de poemas cada uno, y el apartado de cierre, "In memoriam", presenta un único poema, que sirve de cierre y de envoltura al resto del poemario.

En su conjunto, el libro se sustenta entre el aquí y el allí, lo cercano y lo lejano, la otredad y lo nuestro. Con muchos guiños a lo galáctico, lo interplanetario, y el universo, pero como algo propio y reconocible, en algunos casos. Esa confrontación enriquece y vivifica. Da igual que sea real-histórica (la perra Laika, Alfa Centauri o el Apolo XI) o basada en Star Wars.

Lo más destacable es esa línea de pensamiento que atraviesa el libro, con especial fuerza en los poemas que integran "Encuentros en la primera fase", que poseen una rotunda carga poética, y se plantea el recorrido por el resto del libro. Posiblemente los taninos de esos poemas sean una dosis fundamental para surcar el resto de "fases".

Si no me entienden del todo, la mejor recomendación es que se acerquen a las páginas de Princesa Leia, y se sumerjan en la propuesta de Begoña M. Rueda. Y como muestra, un nostromo:


NOSTROMO

El gato de la teniente Ripley
me parece el personaje más inteligente de Alien.
La inteligencia
siempre guarda un residuo de maldad.
El octavo pasajero lo sabe,
sonríe al felino,
le perdona la vida.

Es al único que se la perdona.

El gato de la teniente Ripley
es el personaje de Alien que más se me parece.
Un tripulante invisible
durante casi toda la película
al que sólo se escucha maullar.